domingo, 10 de abril de 2016

Productos Lush


  El año pasado una amiga me regaló algunos productos de la marca Lush. Me imagino que hartas personas conocen la marca, ya que es una de las pocas que trabaja sin testear en animales, algo que ha tomado mucho peso últimamente. 

 Como les contaba, el año pasado fue la primera vez que probé la marca y me dejó bastante conforme. Con el tiempo he ido comprando algunos productos (principalmente los mismos y uno que otro que me he atrevido a probar) a través de la página de internet, tienen harta variedad y el servicio en general es bueno.

 El que ven en la fotografía de arriba es un shampoo, la marca trabaja en formato líquido y sólido. Mi amiga me regaló el formato sólido y lo amé profundamente, así que nunca he probado uno líquido, pero la versión en barra es muy muy muy buena, produce bastante espuma y noto que mi cabello está menos seco que antes, además de dejarlo suave. Otra ventaja que no deja de ser importante es que al ocupar poco espacio, es ideal para viajar, además no se corre el riesgo de que se de vuelta o se derrame en algún bolso, así que se transforma en un producto bastante útil. Hay de distintos tipos, para cabello teñido o natural, para cabellos secos, es importante que cada persona seleccione el que crea que más necesite, pero en mi opinión, es mucho mejor que otros productos de un precio similar, así que totalmente recomendado :D


 En cuanto al jabón, no soy muy amiga de las barras y prefiero el jabón líquido, pero este tiene la garantía de dejar la piel muy suave y humectada. Me gustó harto y también se ganó mi cariño.

 Los precios son bastante accesibles, los shampoo sólidos están alrededor de $8.000 (y duran bastante, se ven pequeños pero rinden mucho). Los jabones están alrededor de $4.000.

 Si se animan, solamente tienen que ingresar a la página (www.lush.cl) y pueden navegar para ver los distintos productos. ¿Han probado la marca? ¿la conocían?

 Que tengan un buen día!

sábado, 26 de marzo de 2016

Cataratas Foz do Iguazú



 Como les conté en el post anterior, en las vacaciones fuimos a Brasil. Con mi familia somos más amantes de las cosas naturales que de las cosas construidas por el hombre, así que las cataratas era uno de los destinos que queríamos conocer sí o sí.

 La había visto muchas veces en fotos, pero la verdad es que no hay fotografía que le haga el peso a la real belleza de estar ahí, de partida porque es mucho mucho más grande de lo que se ve en las fotografías. Cuando uno llega al parque, tienes que tomar un bus que te acerca a las cataratas, ya que están a unos 8 kilómetros de donde uno paga la entrada (a todo esto, la entrada es mucho más cara para los turistas que para los que son del país).

 Si tienes tiempo para quedarte algunos días dentro del lugar es ideal, porque hay museos, lugares con animales y un hotel, además de tiendas donde puedas comprar adornos de piedras y joyas. En nuestro caso fuimos solo por el día, porque nos quedaba poco tiempo de vacaciones y había otras partes que conocer.



 Finalmente llegas a las cataratas en sí, bajan todos los turistas desesperadamente del bus y se van a tomar fotos jajaja. El lindo porque se ven casi en su totalidad, aunque unas vez que bajas por los caminos te vas dando cuenta que casi no hay una perspectiva de donde se puedan ver completas. El camino por donde avanzas es relativamente angosto, obviamente no pueden ingresar autos, ya que es una de las 7 maravillas naturales del mundo y tienen mucho cuidado. Pero sí alcanzas para ir caminando con otra persona, de hecho algunos papás llevaban el coche del bebé y ningún problema, el camino es seguro.

 Al final llegas a un puente que es donde estas "dentro" de las cataratas. Nosotros tuvimos la suerte de que había llovido mucho y había mucha mucha agua, así que el paisaje estaba espectacular :D. A esas alturas uno está muy muy mojado, es como si fuese un temporal. En la entrada venden unos impermeables que son unas capas transparentes, pero no sirven de nada porque con el viento se levantan y uno queda aún más mojado jajaja, bueno, yo no la compré, pero con mis primos nos reíamos de los turistas que sí las compraron (a todo esto, son súper baratas).
 Ahí estoy con mi primo en el puente. No se podía casi tomar fotos por el agua, el lente de mojaba al tiro y no tenía un proyector como para seguir usándolo.



 Y ese es el hotel. Si tienen la oportunidad de ir, se los recomiendo. Si van por muchos muchos días a Brasil, lejos la idea quedarse al menos unos dos días ahí, Pero si van alrededor de dos semanas, que fue nuestro caso, mejor es ir por el día y aprovechar los otros lugares turísticos que hay en la ciudad, como el museo de cera y el parque de las aves.

 Si tienen cámara, traten de comprar un protector, hay muchas perspectivas para tomar fotografías hermosas. Lleven ropa cómoda, a pesar de que uno queda mojado el calor es enorme, al menos en verano, así que la ropa se seca a la hora.

 Que tengan un lindo día :D

sábado, 19 de marzo de 2016

Parque Do Inga- Brasil


 Este año nos fuimos a pasar el año nuevo a Brasil y nos quedamos ahí por dos semanas. Los primeros días estuvimos en Maringá, una ciudad relativamente nueva. Por lo que tengo entendido, es una ciudad que empezó a poblarse más bien por un área netamente comercial y de industrias, pero es realmente una ciudad-jardín y donde se han preservado bastantes partes de lo que era el paisaje antes de la urbanización.

 El hecho de que tenga mucha vegetación la hace hermosa, el clima es muy húmedo y llueve harto, de hecho, nos tocaron muchos días de lluvia, pero como hace calor eso no es tan importante y no impide para nada los panoramas :D. Uno de los lugares que más me gustó de Maringá es el "Parque Do Inga", que es una especie de reserva nacional que está literalmente al medio de la ciudad. Me siento culpable por haber tomado fotos tan malas, pero la verdad es que a veces es mejor disfrutar que invertir el tiempo en tomar una buena fotografía.




 Dentro del lugar hay caminos por donde uno puede ir recorriendo, hay tantos árboles que se haría imposible caminar por otro lugar. Hay pequeñas lagunas y también una laguna gigante, donde puedes andar en bote o bicicletas de agua. Como dije, es súper húmedo y mi pelo sufrió las consecuencias de eso jajaja, tanto era que ni si quiera me esforzaba por secarlo porque la humedad lo superaba todo, así que horas después de tomar esta foto nos fuimos a hacer alisados de keratina y solucionamos el problema. 


 El primer día que llegamos a Maringá nos dijeron que había un parque donde habían monos e insistí cada uno de los días hasta que fuimos jajaja. Después nos dijeron que habían sacado a los monos del lugar y ya no habían. Pero justo cuando íbamos saliendo nos metimos por otro camino y aparecieron muchos muchos monos que andaban libres por ahí y llegué al climax de mi felicidad :D, la gente les daba galletitas y ellos las tomaban con sus manitos <3, Habían personas que incluso los tocaban, pero yo no pude porque ellos solo amaban a los turistas que les daban galletas jajaja.

 Si alguna vez pasa por esa ciudad, no dude en visitar el parque.  La ciudad es hermosa, pero el parque es aún más lindo, la entrada además es totalmente gratuita.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Pausas de la vida



  Creo que todas las personas tenemos detalles y uno de los míos es que no me gusta descansar, tengo constantemente esa necesidad de estar haciendo cosas, siempre estoy tratando de tener proyectos personales nuevos y nunca me doy el tiempo de estar simplemente en nada, ni si quiera en vacaciones.

 El año pasado fue un año mentalmente muy agotador por esa misma razón. Fue el primer año que entré a prácticas y la verdad es que era imposible cumplir con los proyectos extras que tenía fuera de la U porque no me daba el tiempo. Nunca he sido de las más estudiosas ni nada, pero el problema del área de la salud (no sé las otras áreas, hablo de lo que conozco) es que la materia nunca se acaba, uno trata de estudiar una enfermedad, pero no importa cuanto estudies, siempre sigue faltando mucha mucha materia y como los pacientes algún día -espero- van a estar a cargo de uno, al final hay que pasar estudiando toda la vida. El punto es que me empecé a agotar porque como había que estudiar todos los días hasta tarde al final dormía 3-4 horas y tenía sueño todo el resto del día, pero al otro día tampoco podía dormir porque había que estudiar de nuevo, entonces era un cansancio que se acumulaba más todos los días y no tenía ganas de nada, con decirles que pasé todo el invierno como con 3 sweaters porque me daba lata hasta ir a comprar. Y cuando tenía tiempo lo ocupaba con mi pololo o con amigos, pero siempre con ese peso de culpa de pensar que debería estar estudiando. No tenía ganas de arreglarme, de peinarme bien, de elegir ropa decente en las mañanas, nada, fui perdiendo el ánimo. Al menos pasé los ramos jajaja.

 La idea de escribir este post no es quejarme de la vida, sino que estoy segura que hay más personas en el mundo que les pasa lo mismo, quizás con otros aspectos, pero el punto es que debe haber más personas que estén agotadas. Conozco gente que es muy enfocada en una cosa, por ejemplo algunos encuentran que medicina es su vida, me sorprende cuando me dicen algo así porque si bien escogí esta carrera porque era lo que me gustaba, jamás ha estado ni cerca de ser mi vida, estoy segura que hay miles de cosas mucho más emocionantes. Mi carrera es parte de mi vida, una parte, pero no mi vida. 

 Ese tipo de personas enfocadas tienen una forma de ver las cosas que desde mi punto de vista es mucho más fácil, porque tienen un proyecto y dedican todo ese tiempo a un solo proyecto. Todo el tiempo restante es para hacer cualquier cosa que quieran. Otros en cambio, tenemos esa afición de tener más responsabilidades, de hacer más cosas y si bien somos felices haciendo esas cosas, no queda tanto tiempo para cosas extras.

 Dicen que todos los extremos son malos. Cuando uno es parte del extremo duele darse cuenta, nadie quiere cambiar y mejorar cuesta mucho. El punto es que estoy en esa parte donde me doy cuenta que es necesario hacer una pausa y que a veces no tener ningún proyecto en mente sí es bueno. Hace unas semanas estoy tratando de pensar más en mi misma, ya no me siento culpable por pasar una tarde sin haber cumplido con alguna de las cosas que pensaba, no me molesta quedarme viendo una película aunque sé que es una pérdida de tiempo.  Sé que ver tele o hacer cualquier otra cosa es una actividad normal, pero habemos personas en este mundo que tratamos de reducir los espacios que signifiquen hacer nada.

 En fin, este pequeño tiempo que he tenido estos días me he dado cuenta de algunas cosas que estaban mal. Aprendí que a veces hacer pausas es necesario y creo que he tenido la oportunidad de conocerme mejor a mi misma. 

viernes, 2 de octubre de 2015

Cuando el amor se vuelve reciclable



 Últimamente me ha dado bastantes vueltas el tema del amor, específicamente el amor de pareja. Me imagino que la mayoría de las personas se han cuestionado alguna vez en la vida qué es realmente amar, que significa sentir ese sin fin de cosas que sientes solo por esa persona y como incluso podemos proyectar nuestra vida al lado de ese alguien.

 Si le preguntamos a cualquier persona sobre su primer beso o su primer amor, probablemente notemos que esa persona tiende a sonreír al recordarlo. Incluso cuando recordamos un primer encuentro con esa persona que tanto nos gustaba, sea o no la primera vez que nos enamorábamos, sentimos nuevamente esa sensación de felicidad al recordar. Esto no es más que la evidencia de que el amor en un principio estuvo lleno de momentos felices, momentos que quizás con el tiempo se fueron perdiendo, pero que finalmente cicatrizaron y hoy podemos recordar con cariño.

 Son muy pocas las personas que con el paso del tiempo mantienen una relación estable. Si hacemos una estadística entre todas las personas que conocemos nos daremos cuenta (o al menos es mi caso) que son muchos más quienes pasan de una relación a otra o que siempre están conociendo a gente nueva que los que llevan ya tiempo con una sola persona. Y a raíz de esto me pregunto si realmente todas las relaciones que uno tiene en su vida serán muy malas o si es uno quien las va matando con el tiempo.

 Me encanta hablar con las personas, si hay algo que me gusta en la vida es conversar. Y como me gusta hacerlo, me pasa que muchas veces termino conociendo un poquito más de cada uno de ellos, quizás sean personas que solo veo a veces, pero aún así en algún momento hemos llegado a conversaciones un poco más profundas. Y pasa que cuando hablamos de parejas muchos coinciden que a veces sienten ganas de estar solos o conocer a otras personas, quizás solo por la sensación de tener algo nuevo.

 Cuando uno lleva mucho tiempo con alguien es inevitable cuestionarse si esa persona será o no el amor de tu vida, todos hemos sentido alguna vez esa incertidumbre de saber si estamos eligiendo bien o si estamos perdiendo años útiles con una persona que terminará rompiéndonos el corazón (o nosotros a ellos, quien sabe). Pero el punto es que uno siempre está tomando un riesgo, porque aunque existen esas personas que tratan de no ilusionarse, terminan todos ilusionándose igual. Y si todos los que hemos estado con alguien hemos llegado a querer o a amar ¿cuál es la razón de que esa persona ya no esté a nuestro lado? A raíz de esa última pregunta es que me he cuestionado una infinidad de cosas y he llegado a la conclusión que el gran problema de todos es que no sabemos lo que es realmente querer, así es, el problema no es si amamos o no a alguien, el tema es que ni si quiera hemos aprendido a querer.

 Si todos nosotros aprendiéramos a ver a la otra persona como un ser complejo, un ser lleno de sentimientos, como algo casi intocable, quizás recién nos daríamos cuenta de lo que realmente significa esa persona. Pensemos que una persona es un ser totalmente puro, un ser que fue creado, que finalmente nació y ha vivido tantas cosas que le han hecho ser como es, que ha recorrido distintos caminos y que en algún momento de ese camino se encontró frente a ti. Esa persona nos entregó sus sentimientos y se arriesgo a estar con nosotros, sabiendo todo lo que eso significaba. Sé que puede parecer algo normal, pero si pensamos que esa persona nos entregó sus alegrías, sus tristezas, sus miedos, nos daríamos cuenta que esa persona por muy fuerte que se viera, era totalmente frágil ante nosotros. Y así mismo, nosotros nos volvimos frágiles ante ellos. Estar con alguien implica volverte totalmente vulnerable, implica que esa persona tiene en sus manos hacer que una parte de tu vida se vuelva triste o feliz.

 Cuando las cosas terminan, siempre decimos todo pasa por algo, claro que pasa por algo: pasa porque lo arruinamos. Pasa porque realmente muy pocas personas entienden lo que significa querer a alguien. Querer a alguien no es solo sentir amor por esa persona, sino que implica que nuestra acciones son consecuentes con lo que sentimos y que cada vez que recordamos a esa persona no solo pensamos que es alguien maravilloso, sino que también recordamos que esa persona es algo totalmente frágil y quebrantable, y está compartiendo eso con nosotros. Implica que cuando esa persona nos hace daño no le devolvemos otro daño, sino que tratamos de repararlo. Estar con alguien sí tiene mucho de amor, pero también tiene mucho de voluntad. Quizás muchos de ustedes al leer esto están pensando que las cosas terminaron porque la otra persona no los valoraba, quizás los engañó o hizo mucho daño, en esos caso no siento que realmente lo mejor sea volver con esa persona, porque esa persona nunca entendió lo que realmente era quererlos. O quizás son ustedes los que no quisieron. Pero sin importar en qué lado de la moneda haya estado uno, el punto es que el amor se ha vuelto algo totalmente reciclable. 

 Cada día son más las personas que empiezan y terminan con alguien a cada rato. Es más, ni si quiera empiezan, las cosas al final son como parte del tiempo, cosas que vienen y van, cosas que fueron mucho pero que a la vez fueron nada. Todos tienen miedo hasta de pololear, como si pololear fuera el acto más formal de la vida. Miles de personas pensando que desearían estar bien con alguien, pero cuando esa persona llega tienen miedo de comenzar, créanme que sentir miedo es lo más normal del mundo, pero si no se arriesgan a hacer las cosas bien difícilmente las cosas terminen bien. Lo peor de todo son esas miles de personas que están con alguien que reconocen que es maravilloso, pero que se están cuestionando terminar porque algo salió mal o porque quieren conocer algo nuevo ¿realmente están dispuestos a dejar algo bueno por otra persona que ni si quiera conocen? . Querer no es simplemente que ambos se quieran, implica que frente a las dificultades ambos van a estar juntos, que cuando todo salga mal ahí van a estar ambos para apoyarse, que cuando a uno de los dos le comience a ir bien en algo esa persona va a reconocer que parte de ese éxito de lo debe a quien estuvo ahí todo el tiempo.

 Querer y amar implican tantas cosas, cosas tan profundas e importantes que lamentablemente muchas veces tiramos a la basura. El amor se ha vuelto reciclable, algo que tomamos y renovamos cuando queremos. Pero el amor el mucho más que eso, puede que el mundo sea algo totalmente moderno, puede que esté de moda estar con muchas personas, puede que queramos conocer. Pero saben? conocer realmente es cuando tenemos a esa persona a nuestro lado y nos sentimos felices, conocer es cuando tu y esa persona deciden cuidarse y respetarse, cuando ambos caminan juntos, cuando ninguno quiere sobresalir, cuando ambos de cuidan y se protegen, eso, eso también es sentirse libre, libre de sentir porque sabes que la otra persona está valorando lo que tu haces y que está trabajando a tu lado para que todo salga bien. Existen muchas formas de libertad, cada quien elige qué libertad prefiere. Pero no confundamos amor con estar atrapados, al contrario, el amor verdadero es cuando eres libre junto a esa persona, y no implica que dejes a tus amigos, ni a tu familia, ni a nada de tu vida. Simplemente es cuando eliges a alguien para que camine a tu lado y esa persona te elija a ti, pero sin dejar de ser quien eres ni dejar el mundo que te ha hecho llegar a eso.